Minecraft es un videojuego de tipo sandbox o «caja de arena»: en lugar de seguir una historia fija, los jugadores aparecen en un mundo abierto y deciden por sí mismos qué hacer. Pueden excavar, reunir materiales, construir, explorar, cultivar, luchar contra monstruos o simplemente admirar el paisaje. El juego fue creado por el programador sueco Markus Persson, conocido en internet como Notch, y lo desarrolla y publica la empresa sueca Mojang Studios.
Persson comenzó el proyecto en mayo de 2009, mientras aún trabajaba como programador en otro empleo. Creó la primera versión jugable en aproximadamente una semana y la compartió en un foro de juegos independientes el 17 de mayo de 2009. Al principio el juego se llamaba Cave Game, después, por poco tiempo, Minecraft: Order of the Stone, hasta que se quedó con el nombre corto de Minecraft. Aquella primera versión pública era muy sencilla: un mundo de bloques que se podían colocar y quitar, sin monstruos, sin fabricación de objetos y sin ningún objetivo.
Lo que hizo especial a Minecraft fue su forma de crecer. Persson vendía el juego inacabado a bajo precio mientras seguía añadiendo funciones, y quienes pagaban pronto recibían gratis todas las actualizaciones futuras. Este modelo, hoy conocido como acceso anticipado, era poco común entonces. Los jugadores seguían el desarrollo a través del blog y los vídeos de Persson, proponían ideas y corrían la voz, de modo que el juego fue un éxito mucho antes de estar oficialmente terminado.
Persson ha citado varios juegos como fuente de inspiración. El más directo fue Infiniminer, un juego de 2009 en el que equipos excavaban un mundo hecho de bloques. También le influyeron Dwarf Fortress, un complejo juego de simulación ambientado en un mundo generado al azar, y Dungeon Keeper. A partir de estas ideas combinó un mundo de bloques, la construcción libre y la supervivencia en un paisaje que el ordenador genera por sí solo.
Antes de su lanzamiento completo, Minecraft pasó por varias fases públicas llamadas Classic, Indev, Infdev, Alpha y Beta. Cada fase aportó novedades importantes: el modo supervivencia, la fabricación de objetos, el terreno infinito, los servidores multijugador, el clima y mucho más.
Hoy existen dos versiones principales. La Java Edition es la versión original para ordenador, escrita en el lenguaje de programación Java y famosa por su enorme comunidad de mods. La Bedrock Edition está escrita en C++ y funciona en consolas, teléfonos, tabletas y ordenadores con Windows, con multijugador entre plataformas. Ambas versiones reciben las mismas grandes actualizaciones, aunque pueden diferir en pequeños detalles de funcionamiento.
Cada mundo de Minecraft está formado por cubos llamados bloques. En la escala del propio juego, un bloque equivale a un metro cúbico. Hay bloques de tierra, piedra, arena, madera, agua, lava, minerales y cientos de materiales más, y casi todos pueden romperse y colocarse en otro lugar. Esta regla tan sencilla es el corazón del juego: todo el mundo es materia prima.
Los mundos de Minecraft no se diseñan a mano. Se crean mediante generación procedimental: reglas matemáticas que, a partir de un número inicial llamado semilla, producen montañas, océanos, cuevas, bosques, desiertos y aldeas. La misma semilla siempre genera el mismo mundo, así que los jugadores pueden compartir semillas para visitar paisajes idénticos. El mundo se carga por partes llamadas chunks, de 16 por 16 bloques cada una, que solo se generan cuando un jugador se acerca. Por eso un mundo puede parecer infinito: su zona jugable se extiende unos 30 millones de bloques desde el centro en cada dirección, mucho más de lo que nadie podría explorar a pie.
Los mundos se dividen en biomas, regiones con su propio clima, plantas y animales, como selvas, tundras nevadas, pantanos, sabanas y océanos profundos. Desde las actualizaciones Caves and Cliffs de 2021, los mundos son además más profundos y más altos: el fondo del mundo se bajó 64 bloques y el techo se elevó, lo que da una altura total de 384 bloques.
En el modo supervivencia, el primer día ya enseña el ciclo básico del juego. El jugador golpea un árbol para conseguir madera, la convierte en tablones, construye una mesa de trabajo y fabrica herramientas sencillas. Las mejores herramientas salen de mejores materiales: madera, luego piedra, luego hierro, luego diamante y, por último, netherita. Un ciclo de día y noche dura unos 20 minutos en tiempo real. Cuando cae la noche aparecen en la oscuridad monstruos como zombis, esqueletos, arañas y el famoso creeper verde, que se acerca en silencio y explota. Construir un refugio e iluminarlo con antorchas es, para muchos jugadores, su primer proyecto de ingeniería de verdad.
Aunque Minecraft no tiene una historia obligatoria, sí ofrece un largo viaje a quien lo busque. Además del Mundo Superior, donde empiezan los jugadores, hay otras dos dimensiones.
El Nether es un inframundo ardiente con mares de lava, extraños bosques de hongos y fortalezas. Se llega a él construyendo un marco de portal con obsidiana, un bloque que se forma cuando el agua corriente toca lava quieta, y encendiéndolo. Viajar por el Nether tiene una ventaja curiosa: un bloque allí equivale a ocho bloques en el Mundo Superior, así que puede servir de atajo para largos trayectos.
El End es una isla oscura que flota en el vacío y es el hogar del Ender Dragon o dragón del End. Para llegar, los jugadores usan objetos llamados ojos de ender que les ayudan a localizar una fortaleza subterránea oculta donde está el portal del End. Derrotar al dragón activa el texto final del juego, conocido como el Poema del End, escrito por el autor irlandés Julian Gough. Es una conversación onírica sobre el jugador, los juegos y la realidad, y uno de los pocos momentos en que Minecraft habla directamente del sentido de las cosas.
Incluso después de vencer al dragón, el juego continúa. Los jugadores pueden seguir construyendo, explorar las islas exteriores del End o enfrentarse al Wither, un jefe de tres cabezas que deben invocar ellos mismos. Las actualizaciones más recientes añadieron al Warden, una criatura ciega de las cuevas profundas que caza guiándose por el sonido y las vibraciones, lo que premia moverse con sigilo en lugar de luchar.
Una de las características más notables de Minecraft es la redstone, un material que se extrae en las profundidades y funciona de forma parecida al cableado eléctrico. El polvo de redstone transmite una señal, y componentes como palancas, botones, placas de presión, pistones, repetidores y comparadores permiten encenderla y apagarla, retrasarla o compararla.
Con estas piezas, los jugadores construyen puertas automáticas, escaleras ocultas, granjas que recogen la cosecha solas y sistemas para clasificar objetos. Como la redstone puede organizarse en puertas lógicas como AND, OR y NOT, los mismos principios que usan los chips de los ordenadores reales, algunos jugadores entregados han construido calculadoras que funcionan e incluso ordenadores sencillos dentro del juego. Muchas personas que más tarde estudiaron ingeniería o informática cuentan que la redstone fue su primer contacto con la lógica digital.
Minecraft suele describirse como el videojuego más vendido de todos los tiempos. En 2023, Mojang anunció que se habían vendido más de 300 millones de copias en todas las plataformas, y el juego tiene más de 100 millones de jugadores cada mes. Varias cualidades explican este éxito.
La música también influye. La banda sonora original del compositor alemán Daniel Rosenfeld, conocido como C418, está formada por piezas tranquilas y suaves de piano y sintetizador, como Sweden y Wet Hands. Muchos jugadores asocian esta música serena con el ambiente apacible y reflexivo del juego. Las actualizaciones posteriores añadieron nueva música de compositores como Lena Raine.
Los docentes se dieron cuenta pronto de que Minecraft podía ayudar a aprender. En 2016, Microsoft, que había comprado el proyecto educativo MinecraftEdu, lanzó Minecraft: Education Edition. Se usa en escuelas de todo el mundo para enseñar materias como matemáticas, historia, química y programación. Los alumnos pueden construir lugares históricos, representar ideas científicas, combinar elementos químicos en un modo especial de química y aprender a programar escribiendo código que controla a un robot ayudante llamado el Agente.
El juego también se ha utilizado en proyectos que van mucho más allá del entretenimiento:
Minecraft demostró que un juego no necesita gráficos realistas ni una historia guionizada para cautivar a cientos de millones de personas. Su éxito ayudó a popularizar el desarrollo en acceso anticipado, el diseño de tipo sandbox y la idea de que los propios jugadores pueden ser los principales creadores de contenido. También cambió la forma en que muchas personas ven los juegos en la educación: como herramientas para construir, experimentar, resolver problemas y trabajar en equipo.
Quizá lo más importante es que Minecraft convirtió una idea sencilla, un mundo en el que cada bloque se puede mover, en un espacio para la imaginación. Ya sea sobreviviendo a la primera noche, cableando una máquina de redstone o reconstruyendo un monumento famoso con amigos, el juego recompensa la curiosidad, la paciencia y la creatividad, las mismas cualidades que hacen que valga la pena aprender cualquier cosa.
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